[ Otra vez, me levanté. Decidí caminar buscando ese lugar que podría llamar hogar. Sin izquierda o derecha, llegaban las lágrimas a mi cara. Era de noche, varías veces había perdido el sentido sobre el tiempo. ¿A dónde caminar? No lo sé.
Sólo quería llegar a algún lugar… Siempre regresaba y temía tanto haber olvidado como llegar a alguna parte. Quizá, así había sido antes mi vida, pero no había tenido la conciencia para darme cuenta.
Ya estaba cansada. ¿Y, si no hay nada?
Pero… ¿Aquel secreto? ¿Cuál era? ]
Olvidaste el secreto
Pudieras entretejer un puente
que exclame la forma
en que tu vida se absorbe,
se convierte en un agujero abismal
de noches profundas,
donde la oscuridad
se convierte en una habituación
de tu disfrazada compañía,
soledad pintada de colectividad.
{…El cuarto donde habitas esta rellena de dibujos que te acompañan. ¿Quién está realmente ahí? ¿Esa sociedad o tú reflejándote en ella? ¿Qué es más fácil admitir, que quieres cambiar cómo ves al mundo o que quieres intentar cambiar a los demás? }
En aquel lugar,
en donde las flores son invertidas,
y los colores inquietantes sabores
que devolverían la razón
a tu perdido caminar,
faltaste tú, a tu alrededor
viajaban los secretos,
y manchas que te dictaban
donde estaba lo que entre sueños
parecías entender.
{… Sí, pretendes cambiar al mundo siendo que el mundo es tu mismo. Eres el que ve el techo en las mañanas, en silencio, esperando que ese día todo sea maravilloso. Y cuando no lo es, ¿Quién fue el culpable? ¿El espejo o quién se ve reflejado? }
Olvidaste que la realidad
es un secreto
que en las noches te asecha,
cuando el día se vuelve
susurros de tus recuerdos.
{…Olvidaste que la vida, eres tú. Que lo que ves, no lo es si tú no estas ahí. Tienes esa oportunidad de ser vida y lo pierdes arreglando el espejo. Si por un momento, nos detuviéramos a vernos sabríamos lo que es el amor de verdad. }
Olvidaste, pero deja de olvidar,
que la noche es larga,
pero el día es austero
cuando pierdes las flores
impregnadas de atardeceres
y sonrisas en cada hoja
pintada de eternidad.
{…Ese lugar, en donde estas conciente que miras, se olvida. Pero basta con recordarlo para encontrar el secreto. ¿Cuál secreto? ¿Acaso la vida puede tener alguno? }
Si acaso, me olvidas,
sobrecoge cada instante
en el abrigo de tu memoria,
olvidando al tiempo
que insistente te pretende
asustar, olvidando
pero recordando
al que te cubre con su manto,
tu amar entintado de puente
que exclama el vibrar
que se enreda con tu existir,
olvidar al tiempo, recordando
al que desconoces cuando
pierdes el secreto de tu caminar...