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Written by Lina Ru
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Explicación El camino que somos se llena de piedras que son la memoria, dulces o amargas, entretienen nuestro paso del entendimiento del amor. Al contemplar lo dulce o amargo, nos damos cuenta que es nuestra percepción la que elige el sabor. Veamos a la vida como una obra donde nosotros estamos usando lentes para observar: Nuestra mente es la lente (Por ahí viaja lo que podemos catalogar y enjuiciar), nuestros pensamientos enfocan para ver como queramos (invertido, corregido o relativo) y la escena que se desarrolla es la vida (Simplemente los hechos).
Cuando algo nos duele, lo que sentimos es una traducción del pensamiento hacia la mente que emite reacciones a todo el cuerpo. El hecho que nos causó dolor, puede o no hacerlo. Tenemos la elección de escoger según como queramos mirar. Podemos estar concientes de esto y cambiar poco a poco lo que nos duele psicológicamente mediante pensamientos positivos. El camino que recorremos es el mismo, pero cada quién lo ve de formas distintas... La obra está por comenzar, nacimos...
Actores temerosos de un vendaval, comenzaron a describir a plena exposición Su morada.
Nuestra obra
En esa vieja escena estábamos, entrábamos vacíos, no era cuestión de suerte, Éramos un camino.
Tantas viejas piedras tenían ese sabor a dulzura, nos entretenían el paso Por el tan esperado cielo.
Entre esos momentos decidí escribirte un último suspiro, De esos que callan Hasta la voz de nuestra mente.
Soñé entre las nubes nuestro encuentro, pero vi el camino Donde la muerte era un destino.
El camino era parte cerúleo en mi penuria, Parte ocre En tu arranque. Nos decíamos El puente de las almas.
Teníamos el deseo de encontrar el cielo entre dos murallas perdidas con las corrientes de aire tan fuertes, llegándome a herir El desenfreno de mis silencios.
¡Dime! ¿Si seré parte de ese camino sin pies? ¡Dime! ¿Si lo nuestro es una aventura entre los soles? ¿Si alguna vez seremos el único destino, único transitar? ¡Dime! ¿Si morir es lo único que busca tu cuerpo?
Lo fusco de tanta pregunta, Es la respuesta. No hay pregunta, Mi alma siempre tuvo las respuestas. Es el camino mismo, y su vida las que llevan tanta voz Y tanta alma.
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